domingo, 3 de febrero de 2008

Y EN ILLUMBE, ¿QUÉ?

De momento no hay nada oficial en lo que respecta a la programación en la plaza de toros donostiarra. Algo que se puede considerar normal en lo que respecta a la Semana Grande de agosto, porque la empresa no suele soltar demasiada prenda hasta bien entrado como mínimo el mes de mayo y cuando, normalmente, tiene ultimados los carteles de las Corridas Generales de Bilbao. No porque, como se solía hacer antaño, fuese un referente para organizar las grandes ferias estivales lo que hubiese acontecido en las primeras de la temporada, y tuviese importancia lo que podía haber ocurrido en Valencia, Sevilla y sobre todo en Madrid por San Isidro, sino porque para esas fechas ya está ultimado el cambio de cromos y ya se saben los nombres de los que van, o no, a componer la nómina de los toreros llamados a ser parte integrante del circuito. Sin embargo, y dado que por cuestiones de calendario esta temporada va a resultar bastante más madrugadora de lo que suele ser habitual, estamos a la espera que, de un momento a otro, se produzcan noticias sobre los festejos taurinos que, teóricamente, se pueden llegar a dar en marzo en el coso de la capital guipuzcoana.

Una vez pasado a mejor vida el ciclo de novilladas que comenzó el año 2000 con el llamado Encuentro Mundial de Novilleros y que, tras un arranque francamente prometedor, se dejó languidecer de forma paulatina por parte de los gestores hasta decretar que no resultaba rentable, tras compartir el último ciclo los festejos con las plazas de Logroño y Zaragoza regidas también por la familia Martínez Labiano, se han venido dando, posteriormente y dentro de lo que se llamó Memorial Manolo Chopera, una novillada picada y una corrida concurso. Suponemos, teniendo en cuenta que con ello se honra la memoria y se recuerda la figura del mítico empresario que hizo posible tras veinticinco años que en San Sebastián se recuperase la fiesta de los toros, que no habrá novedades y en el presente 2008 se recurrirá nuevamente a esta fórmula que, sin ser la ideal por muchas circunstancias, al menos hace posible que la afición de la capital y la provincia, además de la de otros lugares cercanos, pueda ver algún festejo sin circunscribirse sólo a los que tradicionalmente se celebran a mediados de agosto.

Lo que si ha trascendido, aunque no de forma precisamente oficial, han sido algunas ganaderías que parece ser ya están reseñadas y van a tener cabida en el abono de la Aste Nagusia. Ninguna sorpresa, porque como viene siendo habitual desde la inauguración de Illumbe en 1998 Victorino Martín será el encargado de dar el cerrojazo. Aunque irregular, en todos los aspectos, lo enviado por el hierro de la A coronada se ha esperado con expectación por parte del aficionado a lo largo de estos años, máxime cuando durante muchos de ellos ha sido el único referente que salía a lo largo del serial que nada tenía que ver con los demás encierros en los que predominaba el monoencaste. Parece ser que, como en 2007, Cebada Gago abrirá el fuego en la primera de feria con lo que, menos da una piedra, volverán a ser dos las corridas que no se puedan considerar estrictamente comerciales, que propiciarán que seis puestos en los carteles no estén del todo ocupados por los figurines al uso, de los que habitualmente ofrecen jujana y patarata. El resto, ya se sabe; se habla de Núñez del Cuvillo, Jandilla, Ventorrillo, Zalduendo y otras hierbas de encaste bodeguero, posibilidad de que venga El Pilar, o alguna otra cosa de los Fraile. Normal, cuando por añadidura los grandes empresarios, y los donostiarras por su poder nadie duda que lo son, quieren montar sus ferias en torno al torero de perfil mesiánico y místicas maneras, por un lado, y al estrambótico y pintoresco usuario de canotiers y pajaritas que tiene un arte que no se pué aguantá, por otro, si para esas alturas de la temporada los duendes, los mengues y algún dengue no le han hecho decidirse a pegar su enésima espantada. El ganado, evidentemente, ya lo tienen al gusto, otra cosa será que luego se ajusten en fechas y en dinero. Pero para todo eso aún queda mucho tiempo para seguir hablando, y hablaremos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo Miguel he leído en Toreo en Red Hondo que hay problemas con Illumbe, que hay de lo que dice un tal Sigfrido?
Un abrazo
Pgmacias

betialai dijo...

Hubo irregularidades en la permuta de terrenos y en la concesión que se hizo en su día por parte del Ayuntamiento a Nuevo Desarrollo de Anoeta, que es el nombre de la empresa propiedad de la familia Chopera, que explota tanto la plaza de toros como el Centro de Ocio de Illumbe. Así lo dice una sentencia del Supremo, por tanto inapelable, que ha terminado por repercutir en que varias de las empresas que habían alquilado grandes locales en el centro de ocio, Warner Lusomundo y otras dedicadas principalmente a la hostelería y a la restauración, hayan rescindido sus contratos, cerrado sus puertas y exijan en compensación una serie de indemnizaciones que pueden llegar a elevarse a la cifra de 6.000.000 de €. El problema, que de momento no se sabe como se va a resolver, no afecta sin embargo a lo que es la explotación del coso taurino que se cedió por un plazo de 75 a la familia Martínez. Por ahora no existe ningún indicio que haga pensar que las sucesivas Semanas Grandes y otra serie de espectáculos taurinos que se organizan, y teóricamente se organizarán, en San Sebastián vayan a correr ningún peligro. Otra cosa es la solución final que se pueda dar al caso y que puede tener diversas variantes, como por ejemplo que se llegue a un acuerdo con la actual empresa que mantiene la concesión para que, tras una contraprestación económica renuncie a ella, y vuelva a realizarse una nueva concesión -esta vez cumpliendo todas las exigencias legales- y comenzar de nuevo. Evidentemente, si se diese este supuesto, ello podría conllevar que la familia Chopera dejase de ser la gestora de los espectáculos taurinos que se celebrasen en el coso donostiarra, pero la plaza iba a seguir estando donde está y si no son ellos, será que hay otra empresa que se ha hecho cargo de la gestión. A día de hoy tranquilidad, no hay por qué ser catastrofiastas, que en Donostia vamos a poder seguir disfrutando -es un decir- de la fiesta de los toros.

Anónimo dijo...

Gracias Miguel